¿Por qué te pienso tanto?
No sales de mi mente,
a ninguna hora,
en ningún momento.
¿Por qué te idealizo tanto?
Fuiste, eres y siempre serás,
quien reina en mi ser interno,
el ausente ser perfecto.
¿Por qué te siento tanto?
Mientras duermo, apareces,
Te siento, como el sabor de
mi alimento.
¿Por qué te necesito tanto?
Como al oxígeno para respirar,
como la fuerza para caminar,
como las ganas de continuar,
¿Por qué tanto sufrimiento?
Ven de una vez y para siempre,
que no tiene sentido no vivir
viviendo,
que existas sin mi presencia.

